Traducción de un artículo en RetinArt: The Secret Law of Page Harmony. Trata sobre un método de diseñar las páginas que se remonta a tiempos anteriores a la imprenta y que puede ser útil para quien quiera imprimir sus fotos o diseñar su libro. El tono del texto, entre técnico e iluminado, es debido al autor, salvo errores de traducción que agradeceré si alguien me corrije. Todas las imágenes son del texto original.
«Método para crear el libro perfecto»
El libro perfecto. Así es como el genio del diseño Jan Tschichold describe este sistema. No un libro ok, no un libro bastante bueno, sino el libro perfecto.
Este método ya existía mucho antes que los computadores, antes que la imprenta e incluso antes de las unidades de medida. Ni picas ni puntos, ni pulgadas ni milímetros. Sólo una regla, una hoja de papel y un lápiz.
Y aún puede hacerse. El sistema sigue siendo válido, bello y elegante en diseños ultramodernos como lo fue en el trabajo de los antiguos escribas, de Gutenberg y de Tschichold.
El Canon Secreto y La Armonía de la Lámina
Los libros fueron una vez artículos de lujo sólo al alcance de hombres ricos y requerían meses de trabajo para obtener un buen resultado.
Y eran armoniosamente bellos.
Los encuadernadores conocían el secreto del libro perfecto. Compartían entre ellos un sistema – canon – mediante el cual los bloques de texto y las páginas «estaban de acuerdo unos con otros y formaban una armoniosa unidad».
Unos pocos diseñadores redescubrieron tan elegante método de crear armonía. A pesar de que era considerado un secreto comercial, todos llegaron a la misma conclusión, incluso con cientos de años de diferencia, independientes entre si, pero coincidentes en el resultado.
Encontraron la forma de diseñar una página armoniosa. Una lámina perfecta.
Que empiece el baile
En su forma más simple, he aquí el canon, sin las guías:

y aquí lo tenemos con guías (usando el ratio de tamaño de página 2:3 recomendado por el Canon Van de Graaf y Tschichold, que veremos a continuación):

La belleza de los bloques de texto empieza a surgir a través de su posición, su tamaño y con la relación entre éstos, la página y el resto de bloques.
El canon (Tschichold) no sólo lleva a los bloques de texto a tener las mismas proporciones que la página, sino que los posiciona en unidades perfectamente enteras.
Así es cómo se encuentra la armonía.
Tan sólo con una regla y un lápiz este proceso proporciona cada vez un bloque de texto cuyas posición y tamaño son exactamente relativas a la que debe ocupar y tener para ser elegantemente racional.

Sin preocuparse del tamaño de la página, siempre se obtendrá una trama rectangular de 9×9, con el bloque de texto de 1/9 arriba en el interior, y los 2/9 restantes fuera en el inferior.
¿No es un bonito baile? ¡Veamos los pasos!
Un módulo es a una trama como una celda es a una tabla.
¡Obtenemos de nuevo nuestro ratio 2:3! ¡Es cierto! El margen interior es 2 a 3 el superior. ¿Los márgenes externos inferiores? ¡Dóblalos! 4 en el exterior y 6 en el inferior. ¿Y los módulos? ¡Los módulos de nuestra trama producen el ratio 2:3!
A continuación está el hecho de que en una ampliación, los bloques de texto en ambas páginas estarán a la misma distancia del canal central así como de los márgenes exteriores.
«… porque sostenemos el libro por el margen inferior cuando lo tenemos entre las manos y leemos.»
– Paul Renner.
¿Otra pizca de belleza práctica? El bloque de texto se sitúa en el extremo superior de la página, que es la primera zona a la que se dirigen nuestros ojos, y se dispone de espacio en la parte inferior para que nuestras manos abran el libro sin tapar el contenido. Una pizca, pero sabrosa.
¿Y mi aspecto preferido de esta página? ¿Dónde espero encontrar el clímax de tanta armonía? La altura del bloque de texto es igual a la anchura de la página.
Mi corazón se desbocó cuando me di cuenta. Este simple e insignificante hecho me proporcionó tanta alegría que entendí porqué Tschichold pasó años inclinado sobre los manuscritos de los escribas. Una sonrisa iluminó mi cara a causa de la lógica y razón que en él se revela.
Es la lógica que abre el camino de la gracia, que nos lleva a la belleza -lo más hermoso del diseño gráfico.
Los Cánones de la Elegancia
O cómo aprendí a dejar de preocuparme y encontré cuatro respuestas a la misma cuestión.
Antes mencioné a unos pocos diseñadores que tropezaron con este canon cada uno por su cuenta. ¿Qué interes tiene que hayan llegado a la misma conclusión independientemente unos de otros?
Sumerjámonos en la mente de cuatro creativos…
El Canon de J.A. Van de Graaf
El más fácil de dibujar y posiblemente el primero en ser usado explícitamente para un libro, el canon Van de Graaf es el más citado en las discusiones sobre cánones de páginas.

El Canon Van de Graaf es el resultado de ver y entender.
Centró su atención en los libros impresos en un período de 50 años empezando con el primero -la Biblia de Gutenberg, en 1455. Estudiando los libros de este período Van de Graaf llegó a la conclusión de que usaban algún sistema para determinar el tamaño y posición del bloque de texto.
La genialidad del sistema usado por los antiguos encuadernadores reside en que no disponían de unidades de medida estándar. Sin embargo las páginas de sus libros está todas imbuidas del mismo espíritu.

Lo que Van de Graaf descubrió es independiente del tamaño de la página, o del ratio que tenga. Este canon siempre genera un bloque de texto cuyo extremo superior izquierdo es 1/9 del margen superior y 1/9 del margen interior, asegurando que dicho bloque será posicionado consistentemente, equilibrado y en armonía.
El Diagrama de Villard de Honnecourt
Honnecourt fue un arquitecto francés del siglo XIII que usó un principio similar para diseñar las páginas de su Cuaderno de Obra que usaba cuando trabajaba en sus estructuras.

Villard no prestó especial atención a su diagrama, pero desarrolló un sistema – conocido como Figura de Villard – para dividir una recta un partes lógicas y armoniosas mediante el método de subdividirla en tercios, cuartos, quintos, etc… hasta el infinito.

Antes mencioné que siempre se puede obtener una trama rectangular de 9×9 usando estos cánones. Esto es un ejemplo a partir del cual se pueden obtener tramas de 6×6, 12×12 y cuantas se deseen.
Aquí vemos una reproducción de la Figura de Villard aplicada a una página 2:3. Como esperábamos, el bloque de texto tiene las mismas característica que en los otros cánones. Hermoso, ¿no es así?
Este es uno de esos momentos en el que los difusos límites entre diseño gráfico y arquitectura de difuminan, demostrando que el desarrollo de bonitos ratios, formas y tamaños no depende del medio, sino de la mente.
El Canon Gutenberg de Raúl Rosarivo
Mucho después de Van de Graaf, en 1947, Rosarivo echó un vistazo a los libros de Gutenberg y sus contemporáneos, incluyendo Peter Schöffer y Nicolás Jenson, para encontrar el secreto de sus páginas.

Usando regla y compás (y, obviamente, midiendo unidades estándar), Rosarivo descubrió un sistema subyacente en las páginas de Gutenberg que él podía ver, entender y aplicar a otras páginas.
En pocas palabras, el sistema funciona dividiendo el ancho y el alto de la página en nueve partes. La diagonal y el círculo permiten establecer el ancho y alto del bloque de texto, lo que unido al ratio 2:3 conforma la base del sistema.

De esta manera vemos cómo de cerca siguió Gutenberg el ejemplo de los escribas de la época, no sólo en lo referente a la textura de la página y la forma de las letras, sino en el mismo diseño de la página.
El Canon Secreto de Tschichold
Genio apasionado del diseño gráfico y de la tipografía, Tschichold fue un calígrafo experto que recorrió Europa durante el siglo XX.

Lo que movía su pasión era entender «la construcción de las páginas de un libro en la época Gótica».
La culminación de este trabajo en 1953 fue el Canon Dorado de Tschichold… que investigaciones posteriores demostraron es un reflejo de hallazgos anteriores.
En vez de desanimarse lo tomó con calma. Tschichold incluso se refirió a la Figura de Villard como «la confirmación definitiva y más gratificante de mis hallazgos». Y antes que enfrentarse a los mismos resultados obtenidos por otros, se dio cuenta de que otras personas, algunas ya mencionadas aquí, llegaron a las mismas conclusiones con diferentes medios. Se dio cuenta de la cadena que recorría la historia.
Tschichold tenía el beneficio de las modernas herramientas y sistemas de dibujo, así que su diagrama obviamente no se traza como el de Van de Graaf, aunque sí recoge sus hallazgos.
En La Forma de El Libro, dice «la clave del posicionamiento de la zona es la división en nueve partes tanto del ancho como del alto de la página [muy próximo al Canon de Rosarivo]. La forma más simple de realizar ésto fue descubierta por J.A. Van de Graaff». Así, mientras establecía el procedimiento de los libros Góticos, se refería sin problemas al trabajo de otros para mostrar cómo dibujarlo, mencionando sus ideas y su búsqueda de la perfección.
Aun así estableció una regla: el mejor ratio de página es 2:3.
Esta es la piedra de toque que los otros cánones olvidan. Su razonamiento es que dicho ratio está en la Sucesión de Fibonacci, así como en la Sección Áurea, y establece que el bloque de texto será proporcional y estará en armonía con la página -por eso la altura del bloque es igual al ancho de la página.

Se deleitaba en esta elegancia, en las proporciones 2:3:4:6 de los márgenes inferior, superior, externo e interno, equivalentes a los márgenes de 9os hallados por Honnecourt, Graaf y Rosarivo. Todo es limpio y razonable.
Tschichold proporcionó armonía a la elegancia.
La Danza de los Cuatro Cánones

Ejemplos Actuales
Aunque en gran parte olvidados hoy en día, los métodos y reglas que ya son imposibles de mejorar se han desarrollado durante siglos. Para crear libros perfectos estas reglas deben ser devueltas a la vida y aplicadas.
Jan Tschichold.
Hay un PDF disponible del contenido que viene a continuación.
Aunque los diagramas anteriores emanan cierto tipo de belleza, no son gran cosa sin un poco de sensibilidad estética aplicada. Aquí he reunido tres ejemplos de utilización del canon con la esperanza de hacer volar la imaginación del lector.
Lámina del Magazine Minimal
Con éste trabajo me divertí bastante.
Quería que el texto encajara dentro de las guías con naturalidad, en vez de ser forzado por ellas. La base del párrafo está cerca de la 1/6 división, la torre de la isla está situada de forma que apunta al centro de la base del texto y la diagonal que cruza la página es equidistante de ambos puntos, la base del párrafo y la isla.


Lámina de Informe Anual
Aquí, a pesar de lo aburrido del contenido, vemos como puede usarse la trama. Los márgenes exteriores funcionan muy bien para los subtítulos y las notas así que eran una oportunidad que no podía dejar pasar.
En este diseño lo que funciona es el espacio vacío, como suele suceder en la tipografía, especialmente cuando tenemos poco espacio para colgar nuestros números. También traté de aplicar la idea de Tschichold de no encajar más de 10 palabras en una línea, y creo que funciona bastante bien.
El lector observador se dará cuenta de que el título Global Locations se asienta en la 1/12 división mientras que el bloque de texto empieza en la 1/9. Los mas agudos notarán que el margen entre el subtítulo y el bloque de texto es igual de ancho que el subtítulo. Este es el tipo de detalles que diferencian al aficionado del profesional.


Portada Ilustrada para Revista
Esto ocurrió por puro accidente. Observe como el texto sigue las guías, especialmente la N de No y la E de ate.
Aunque tenía las líneas de guía del texto, no dispuse el Diagrama de Villard. Simplemente encajé el bloque de texto de forma que me pareció equilibrada. Después, cuando tracé el diagrama, me sorprendí de como había quedado. También me gustó como el texto de introducción se asienta con fuerza entre la parte inferior del bloque y la línea divisoria a 1/3.
Notarás también cómo encajé cómodamente las características principales de la cara en el bloque de texto y equilibré el título.


Ligeros Ecos
Mirando estas líneas, estos sistemas, oigo el suave deslizar de un cuarteto de cuerda nota a nota.
Cada elemento se desliza suavemente a su posición, al igual que las notas, que con cuidado y esfuerzo revelan lo que su ser puede dar de si.
Hoy en día todo es más fácil, pero esa no es la cuestión. La cuestion es tener algún tipo de equilibrio. Eso es todo. Usar el Canon Dorado de Tschichold o la Figura de Villard es accesorio.
Es posible. Aunque me gusta el proceso y la elegancia que en él subyace. Es una agradable rutina que me alegra. Sin embargo, ésto tampoco importa.
Entonces, ¿qué es lo que importa? Lo que sucede en el bloque de texto. Lo que sucede a su alrededor. La manera en que el ojo es dirigido al posarse en ese espacio y lo que nosotros como diseñadores e ilustradores ponemos en él.
Poner el texto en el lugar correcto no lo hace correcto a nuestros ojos. Es sólo el primer paso, equilibrado y armonioso.
Fuentes del autor:
Book Design by Andrew Haslam
The Form of the Book: Essays on the Morality of Good Design by Jan Tschichold
Canons of Layout from 51 Elliot
Villard diagram from Daniele Capo
Van de Graaf canon in John Baskervill´s work
Añado de mi propia cosecha una tabla de medidas de láminas que guardan la relación 2:3 tomando como base las medidas del papel Serie A:




Qué delicia de artículo, gracias por compartirlo.
He leído muchas recopilaciones pero esta es la mejor, la más clara y desde luego la más bonita (en forma y contenido) explicación de los sistemas de proporciones. Muchas gracias por tener la sensibilidad de incluir un documento riguroso y bien maquetado.